Hacer el Delta del Mekong por tu cuenta. ¿Merece la pena?

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Hacer el Delta del Mekong por tu cuenta. ¿Merece la pena?

En Internet circulan muchas preguntas acerca del Delta del Mekong, pero pocas respuestas. La mayoría de los turistas optan por los tours que ofrecen las agencias, y muchas veces por las excursiones de 1 solo día. Curiosamente, muchos de los blogueros que realizaron un tour con agencia no volvieron con una buena experiencia sobre los hombros; muchas prisas y mucho esfuerzo, recogen la mayoría en sus artículos. Sin embargo, hacer el Delta del Mekong por tu cuenta es más sencillo de lo que podría uno pensar. ¿Cómo organizar un viaje así? Te lo contamos de primera mano.

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Nuestro primer destino – Can Tho

Nuestra primera parada es Can Tho, la ciudad más al sur de nuestro itinerario; desde ahí iremos subiendo. Al día siguiente queremos hacer la ruta larga por el río Mekong (7 horas), parando en el mercado flotante de Cai Rang, el más grande de todo el Delta.

La ciudad es bastante bonita; más de lo que podríamos pensar. Damos un paseo a lo largo del curso del río y empezamos a hacernos una idea de lo que nos espera mañana. El moderno puente de Can Tho, el más caro de Vietnam hasta el momento, sobresale en el horizonte con sus 2 gigantescas torres apuntando hacia el cielo.

Las calles próximas al río están repletas de puestos de flores; el TET o Año Nuevo Lunar, la festividad más importante de Vietnam, es en una semana, y es común comprar flores para regalar o adornar. La ciudad no podía ponerse más bonita para recibirnos 🙂

canales delta del mekong vietnam

Hacer el tour por el mercado flotante de Cai Rang

Nos levantamos temprano y un taxi nos recoge en la puerta, dejándonos en el embarcadero. Nos acompañan en la barca 2 enfermeras de Manchester muy simpáticas.

La primera parada es el mercado flotante de Cai Rang. El mercado está muy chulo. Puedes ver a comerciantes y clientes negociar precios; lanzar melones o piñas desde las barcas una vez cerrada la transacción; el dinero pasando de barca a barca; y barqueros yendo a repostar a gasolineras flotantes. También hay bonitas barcas que venden flores, embelleciendo el conjunto. Por increíble que parezca, no hay muchos turistas.

visitar Can Tho Floating Market

visitar cai rang floating market vietnam

Después del mercado paramos en una fábrica tradicional de fideos de arroz, donde vemos el proceso de creación de aquello que solemos comer por aquí todos los días.

recorrer el delta del mekong vietnam

La parada siguiente es una granja de serpientes que no parece muy legal. Parecen boas; y es que son bichos enormes. Caminamos por dentro de un oscuro almacén, donde las jaulas están apiladas formando estrechos pasillos, por los cuales apenas pueden pasar 2 personas. Puedes oír el siseo de las serpientes mientras paseas, y sentir un escalofrío recorriendo tu espalda. Afuera dejan las pieles a secar, encargándose de dejarlas bien extendidas al sol.

Más adelante hay un hombre subido a una monstruosa boa decapitada; hace presión con los pies sobre el enorme cadáver para ablandarlo; aquí no se pueden hacer fotos… Al final del recorrido podemos comprar varios artículos hechos con piel de serpiente a buen precio.

granja de serpientes delta del mekong

granja de serpientes can tho

Tras la granja de serpientes, nos llevan a un mercado flotante bastante más pequeño que Cai Rang, donde el conductor nos compra y prepara unas piñas. Aquí el dinero pasa con menos frecuencia de mano en mano, pero es muy agradable ver a los comerciantes relajarse en sus embarcaciones.

vendedores mercado flotante can tho vietnam

El final del trayecto es un restaurante en mitad de la jungla. Antes de llegar caminamos entre huertos de mangos, casitas de madera y pequeñas granjas; nuestro guía coge unas frutas, que no hemos visto nunca, de los árboles y nos invita a probarlas; tiene buen sabor, pero la textura no nos convence. Preguntamos al conductor por el nombre de la fruta pero no acierta a nombrarla más que en vietnamita. Una vez llegamos al restaurante nos sentamos a comer.

El conductor, decide echarse aquí una siestecita. Nosotros y nuestras compañeras de Manchester también nos contagiamos de la relajada atmósfera y dejamos que el tiempo corra, sin preocupaciones. Cuando queremos darnos cuenta estamos solos; el resto de turistas y sus guías ya se han marchado. Nuestro conductor sigue durmiendo relajado; sintiéndolo mucho por él le despertamos.

El resto del viaje es muy agradable, surcando los canales, viendo las chocitas, los pequeños embarcaderos, los cultivos de mango, los frágiles puentes de madera… y ni un solo turista, ya todos debían de haber vuelto.

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El mejor momento llega cuando el conductor apaga su viejo motor diésel por unos segundos. Entonces, como si se tratara de una revelación, descubrimos maravillados que la paz y tranquilidad de los canales es absoluta; sólo se oyen a los pajaros cantar. Apagó el motor 3 o 4 veces más durante el trayecto; no lo hacía para regalarnos esta profunda experiencia sensorial, simplemente necesitaba remover las bolsitas de plástico, u otros residuos, que se iban enganchando en el aspa del motor. Una vez arrancado el residuo, lo depositaba nuevamente en el río; básicamente dejaba el marrón para el siguiente que viniera.

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Curiosamente los locales no cuidan mucho su río. Lavan su ropa y cacharros en él, pero luego echan aquí toda su basura. A veces te encuentras bolsas de basura atadas, navegando por el río como si se trataran de hojas desprendidas de los árboles.

habitantes rio mekong vietnam

De vuelta al muelle, el aspa del motor se rompe; se había enganchado con un madero que flotaba por allí. Justo entonces empieza a encapotarse el cielo y nos preocupamos, obviamente. Pero como si fuera lo más normal del mundo, el conductor echa mano de su llave inglesa, coge un aspa de repuesto y la camba en un santiamén. ¿Y la vieja aspa? ¡Pues al río con ella!

Homestay en An Binh, Vinh Long – Lo siento, pero de Homestay no tiene nada

Desde Can Tho cogemos un autobús hasta Vinh Long. Cerca de la estación de Vinh Long hay un ferry que nos lleva hasta An Binh; se trata de una isla famosa por sus homestays, con una atmósfera rural y tranquila, perfecta para relajarse.

No existen ya verdaderos homestays en An Binh; al menos no los encontramos. Ya esperando al ferry una señora nos ofreció dormir en casa de su familia, que tenía por lo menos 10 habitaciones.

Antiguamente podías dormir en las humildes casas de la gente local, sentarte a comer a su mesa e interactuar con los miembros de la familia; entonces tenían una habitación para alquilarte, a lo sumo 2. Hoy en día, los homestays son básicamente hostales con muchas habitaciones.

Rendidos de buscar con las pesadas mochilas lo que ya no existía, decidimos coger el primer pseudohomestay que encontráramos.

mercado de las flores sai dec vietnam

En todos los pseudohomestay alquilan bicicletas; así que el día siguiente lo dedicamos a perdernos por la isla. La verdad es que nos encantó la tranquilidad de la zona y poder ver el día a día de sus habitantes; aquí no es como en Europa, que el hogar es un lugar cerrado donde solo pueden tener acceso familiares y amigos, aquí lo hacen todo de puertas para afuera, por lo que es común verles descansar, preparar la comida o cantar karaoke, mientras paseas.

alquilar bici an binh vietnam

Sa Dec – la ciudad de las flores

Si vas hacer el Delta del Mekong por tu cuenta deberías venir aquí.

Sa Dec se asocia principalmente con Flower Village, literalmente “Pueblo de las Flores”. Una aldea repleta de casitas donde cultivan flores para venderlas. Para redondear, con motivo del TET , donde se regala precisamente eso, flores, había aquí más que nunca; el pueblo estaba esplendoroso.

sa dec flower village vietnam

visitar sa dec vietnam

Puedes caminar entre los cultivos y observar a muchos turistas (nacionales en su inmensa mayoría) posando con sus vestidos tradicionales vietnamitas. También puedes sentarte en alguna de las cafeterías y observar a los compradores seleccionar y comparar flores, olerlas y tocarlas; o ver las motocicletas o camiones cargados de flores yendo y viniendo en ambas direcciones.

Viaje hasta My Tho

Nuestra última parada. Cuando llegamos a la estación, descubrimos que no había autobuses que parasen en My Tho, debido a la cercanía del TET; pero un trabajador accedió a meternos en un autobús que iba hasta Saigón, y que nos dejaría en My Tho, ya que pilla de camino.

Cerca de My Tho hacemos una parada en un restaurante de carretera, entonces el conductor nos dice que tenemos que bajarnos ahí; estamos en mitad de la nada. Protestamos, pero nos dice que un hombre nos dejara en la ciudad con su coche; nadie nos había dicho nada sobre esto, pero no nos queda otra que acceder.

El hombre se portó bien y fuimos bastante más cómodos en su coche que en el bus, a decir verdad; esto es porque en Vietnam los autobuses muchas veces transportan más objetos que personas; es común que el bus pare y llegue una persona con un paquete enorme, pague al conductor y lo lance dentro; y allí tienes plantado en mitad del bus paquetes, macetas, gallinas o todo lo que puedas imaginar.

autobuses delta del mekong vietnam

Después de 20 minutos en coche, en los que el conductor no dejó ni por un instante de pitar, llegamos a la estación. El gusto por pitar de los conductores en Vietnam merece un artículo aparte; es demencial. La bocina de este hombre estaba tan gastada por el uso que durante los 5 primeros minutos pensábamos que quien pitaba era un coche detrás nuestro.

My Tho – el final de nuestro viaje por el Delta del Mekong

Desde My Tho se puede organizar una visita a otro mercado flotante famoso, el de Cai Be, pero visto uno vistos todos, pensamos. Los tours desde Saigón generalmente pasan por My Tho y visitan el mercado de Cai Be; obviando el de Cai Rang que es más grande y bonito.

Decidimos relajarnos y pasear por la ciudad. En My Tho no hay mucho que ver, pero sí visitamos aquí un templo bastante chulo, Vinh Trang, famoso por tener gigantescas estatuas de Buda. Un buen broche para finalizar el viaje.

templo de vinh trang my tho

¿Merece la pena hacer el Delta del Mekong por tu cuenta? ¡Por supuesto!

Hacer el Delta del Mekong por tu cuenta a veces puede resultar un poco difícil: por aquí no hablan nada de inglés, y es difícil enterarte qué autobús coger para ir a la siguiente ciudad; además tuvimos más de una mala experiencia con los conductores y revisores de los autobuses interurbanos.

Puede ser más sencillo coger un tour con agencia que te lo dé todo masticado, pero por lo que hemos leído muchas veces, los turistas acaban agotados y apenas tienen tiempo para visitar los sitios más importantes; no digamos disfrutar de la atmósfera.

Si prefieres moverte por tu cuenta y a tu ritmo, elegir qué quieres ver y cuándo, y, por último, vamos a decirlo, ahorrar un dinerillo, hacer el Delta del Mekong por tu cuenta es tu mejor opción.

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¡Esperamos vuestros comentarios!

 

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